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martes, 20 de mayo de 2014

LA NOCHE DE LOS TIEMPOS

Se han perdido en la noche de los tiempos
aquellos ojos que en mí cobraban brillo
aquella boca que hablaba por mi boca
aquellos labios prendidos en los mios

ya no tiemblan tus manos en mis pechos
ni se templa tu acero entre mis fuegos
ni tus manos esculpen mi cintura
ni tu lengua sazona mis senderos

hoy mis selvas apenas son rastrojos
y mi arena se fue tras tus mareas
se quedaron sin luz mis manantiales
y tornaronse eriales mis praderas

Dejamé izar la velas de mi casco
empuñar el timon de mi galera
y buscar otros mares donde pueda
encontrar una nueva primavera

donde vuelva a manar agua mi fuente
a sentirme la dueña de mi vida
donde vuelva a sentir que no estoy muerta
donde el sol me desnude cada día.
SHEMIRRAMIS

martes, 13 de mayo de 2014

SI YO FUERA TU MEDICO

Si yo fuera tu médico,
 te recibiría con abrazos,
 te miraría a los ojos,
y tomaría tus manos.

 Si yo fuera tu médico
hablaría contigo del trabajo,
de tu familia, de tus cosas,
 y apoyaría mi cabeza en tu pecho,
 para escuchar los mensajes de tu corazón.

Si yo fuera tu médico
 te tomaría el pulso,
 no solo  del cuerpo,
 también  del alma,
te estudiaría el iris,
 te miraría el aura,
 porque el aura se ve
si tienes corazón para observarla.

Y te recetaría mil sonrisas,
un puñado de abrazos
y un manojo de besos encendidos,
 prescribiría noches de amor interminables,
 días de luz y de alegría,
 una inyección de humor cada minuto
 y una mano tendida en cada esquina. 

Si yo fuera tu médico
 te extirparía el miedo
 y pondría colirio de amor en tu mirada,
 iluminaria tu lecho con la luna,
 y sembraría de besos tus almohadas.

Si fuera tu médico, te juro,
que el sufrimiento huiría de tu alma.
JUANMAROMO

lunes, 12 de mayo de 2014

ZOZOBRAS

Siento el frío rumor de la ventisca
desgarrarme la espalda
el pecho cruje soledades,
el vientre ruge famélico
y el cerebro zozobra entre corales.

Que yo ya no soy yo
crepitan los espejos.
la sombra me rehuye
y enmudecen los ecos
de mis cuatro paredes,
los parpados se tornan transparentes
y el alma se acongoja entre las nieblas
de la lúgubre nada,

Y canto para espantar el miedo
pero el miedo sonríe con desprecio,
sabe que me tiene entre sus garras
desde hace milenios,
la escarcha empaña mis cristales
con sus dedos crispados
y el fuego del hogar, agonizante
deja escapar su espíritu en pavesas .

Y me lanzo a la calle del olvido
babeando los charcos
resbalando en las plastas traicioneras
y reptando en los baches,
buscando una taberna cochambrosa
donde ahogar mis angustias
pero el sino bosteza
me he dejado olvidadas la cartera
el llavero y las gafas 
y las viejas zapatillas empapadas
ya no alcanzan mi zulo
me refugio entre las fauces de un cajero
vomitando mi hastío
y me pierdo bajo un lecho de cartones
empapado y mugriento

JUANMAROMO