sábado, 6 de junio de 2026

CARTA AL OTRO LADO DEL ESPEJO


 Soy una persona optimista y bien pensada, ingenua según algunos, pero siempre he preferido ser víctima antes que verdugo. Te conocí siendo niño y enseguida confié en ti, te cedí mi hombro, escuche tus penas, enjugué tus lágrimas.

A pesar de que otros me habían advertido, no quise creerles, no podía dar crédito a lo que de ti decían y prefería ignorarlos, no podía creer que tras esas confidencias pudiera estar escondida la traición y la inquina, Incluso cuando me dabas algún disgusto, prefería pensar que era un mal entendido, que no querías hacerlo que quizás era culpa mía, pero tarde o temprano la evidencia nos arranca la venda de los ojos.
Hoy sé que me has utilizado, que me has mentido que has jugado conmigo de la manera más ruin y lo que es peor, que has traicionado a la mujer a la que los dos amamos, que todo lo que me habían contado sobre ti y no quería creerme era cierto. He tenido que ver pruebas fehacientes, he tenido que meter el dedo en la llaga para convencerme de que he sido un muñeco en tus manos, como lo fue ella, como antes lo fueron otros.
Pero ¿sabes que te digo? que no me duele por mí mismo, debes estar muy mal para hacer el mal que estás haciendo, para romper la copa de cristal que te ofrecimos en lugar de brindar con ella. No te guardo rencor, porque tú estás mucho peor, yo tengo amigos y tengo amor que me ayudarán a pasar el mal trago, pero tú cada vez estás más solo y más hundido. Espero que un día te des cuenta del mal que has hecho y del mal que te has hecho.
Siento en el alma no poder quedarme en ese bote que has agujereado con tus mentiras y con tus intrigas, pero ya no puedo hacer nada por ti, apenas rezar para que encuentres algo o alguien que te rescate del naufragio.
Atentamente tu amigo que lo fué.

No hay comentarios: